domingo, 23 de noviembre de 2014

Reinterpretación de Don Juan Tenorio


Una noche oscura en el Panteón de la casa, Don zombie Juan paseaba cerca del bosque al amparo de la niebla que se deslizaba sinuosa entre la fronda espesa. Fundidas entre el ramaje, unas figuras macilentas se adivinaban en las proximidades, renqueando hacia la absorta criatura en una danza macabra. De súbito, unas voces que provenían de lo que parecían ser gargantas descarnadas, siseaban a la noche insinuaciones profanas.
Don Zombie Juan: ¡oh profano!
Esqueletos: (Susurrando)
                       ¡Ya llega!
Don Zombie Juan: Algo se aproxima
Sátiro: (Emergiendo de las sombras)
             Huye si aprecias en algo tu impía vida.
Don Zombie Juan: ¿Quién eres criatura, que tan lúgubres nuevas traes al lugar de descanso de mis difuntos, del que yo soy el más difunto de todos?
Sátiro: Tarde, demasiado tarde.
             (desaparece en la maleza)
En el fondo los árboles crujen, vibra la tierra; Sonidos inefables llegan a los necrosados oídos del fallecido Don Zombie Juan.
Lucifer: Tú, por la mano de Dios muerto, sabrás quien soy y en lo cierto estarás al suponértelo. Que en la silla que Él rechaza nuestra negra alma se abraza. Si ante él se abre la piedra ante mi tiembla la tierra.                                                                                       
Don Juan Zombie: ( con ojos pavorosos)
                                  Si Dios me quito la vida, que no habrías tu de hacerme, en los infiernos
                                  perderme es lo que me darías.
Lucifer:  No creas en las mentiras que de su historia se cuentan. No hay perversión en mi reino, ni en su cielo tanta gloria. Desterrados de la vida un destino compartimos, y la eternidad te ofrezco para pasarla conmigo .
Don Zombie Juan: Con mi destino sellado y la verdad en tus palabras parece el futuro más claro y no la eternidad tan larga.
(Don Zombie Juan camina hacia el bosque cubierto de niebla y desaparece en ella)
Lucifer: (Con una voz que se apaga progresivamente)
              No te preocupes Don Zombie Juan, pronta queda la venganza que el qué a ambos
               hizo  mal sentirá de nuevo la lanza.